Coaching desde un punto de partida más claro.
86 coaches que hablan el mismo idioma, todos trabajando con el Modelo Q. La plataforma reduce las barreras; nuestros coaches marcan la diferencia en los momentos importantes.
La IA no te quita el trabajo, te ahorra la fase previa.
Las primeras sesiones solían dedicarse a conocerse y recabar contexto. Esa parte la hace la plataforma. Tú empiezas por el tema.
Preparación lista
El perfil Q y un resumen de lo que surgió entre sesiones ya están ahí. Nunca empiezas de cero.
Procesos más relevantes
Las personas llegan con una pregunta ya concreta, en el momento en que la necesitan y no tres meses después.
Visión entre sesiones
Lo que alguien trabaja entretanto con el coach de IA no se pierde. Ves el hilo conductor, no la transcripción.
Lo que no cambia
La conversación en sí. La confidencialidad, tus métodos y tu criterio sobre lo que necesita un participante.
Según tema y contexto, no según quién tenga tiempo antes.
Tu perfil en la plataforma recoge tu especialidad, idiomas, sector y disponibilidad. Cada participante ve una lista corta y elige. Si no hay química, buscamos otra opción, sin que nadie tenga que dar explicaciones.
Ver todo el pool
Lo que pedimos a un coach.
Acreditación
Una formación de coaching reconocida y experiencia demostrable con las personas con las que trabajas.
Trabajar con el Modelo Q
Haces nuestra formación introductoria y después trabajas con el mismo lenguaje que el resto del pool.
Evaluación periódica
Supervisión entre pares y feedback de los participantes. Mantenemos el pool lo bastante reducido para hacerlo de verdad.
Confidencialidad
Recogida en tu contrato. Lo que se habla en una sesión no llega al cliente.
Coaching desde un punto de partida más claro.
Cuéntanos en qué te especializas y con quién trabajas. Nos pondremos en contacto contigo para conocernos y explicarte cómo es trabajar con el Modelo Q.








